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Expertos profesionales analizan en el Hospital General Universitario de Elche la relevancia del consentimiento informado

20/05/2013 | elperiodic.com
• Este será el tema central de las Jornadas de Bioética que se celebrarán el miércoles 22 de mayo en el centro ilicitano
• Los profesionales también hablarán de los aspectos bioéticos de las voluntades anticipadas
• El Departamento Sanitario cuenta con un Comité de Bioética Asistencial al servicio de profesionales y usuarios desde el año 2006

‘Lex artis’, por delante de la voluntad anticipada

ARMONIZAR LEY Y LA ÉTICA

Las instrucciones previas que llegan a los médicos de paliativos son escasas y, además, tienen sus límites.

S. Valle | soledad.valle@unidadeditorial.es   |  29/04/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/04/29/area-profesional/normativa/lex-artis-delante-voluntad-anticipada

Los documentos sobre voluntades anticipadas son demasiado genéricos

Más de 23.000 catalanes disponen de un testamento de voluntades anticipadas registrado en el Departamento de Salud de la Generalitat, en un 50 por ciento redactados y firmados ante notario, pero eso no les garantiza que pueda ser utilizado en clínica si es preciso.
Carmen Fernández. Barcelona 27/01/2009
El motivo: en su mayor parte tienen un contenido demasiado genérico y, por tanto, ayudan poco a los médicos a tomar decisiones al final de la vida del paciente titular, según ha informado a Diario Médico Josep Maria Busquets, responsable de bioética de la consejería. Por ese motivo, los médicos, y todo el sector sanitario, deberían implicarse más en este asunto, ha explicado Busquets, que ha participado en la jornada Mejorando la utilidad de los documentos de voluntades anticipadas, organizada por la consejería en colaboración con la Mutua de Tarrasa.

De los documentos registrados en el departamento (hay más porque el registro no es obligatorio) destaca que los titulares son en un 60 por ciento mujeres; hay personas de todas las edades pero, especialmente, mayores de 55 años, y en su mayor parte son individuos que han vivido un fin traumático de familiares o amigos. El 50 por ciento de los documentos se han suscrito ante notario (la otra vía es ante tres testigos, dos de los cuales no pueden tener relación de parentesco o patrimonial).

Salvador Quintana, miembro del comité de ética y jefe de medicina intensiva de la Mutua de Tarrasa, ha explicado, por su parte, que es importante que los médicos de primaria y los dedicados al tratamiento de pacientes con enfermedad neurológica progresiva, cáncer o patología crónica neumológica o cardíaca se impliquen especialmente.

«Estos documentos tienen que redactarse bien, para que realmente sirvan de ayuda a la toma de decisiones y descarguen de responsabilidad a los familiares de los pacientes cuando éstos ya no puedan expresar sus deseos», ha manifestado. También ha apuntado la necesidad de que se impliquen los profesionales de residencias sociosanitarias, aunque esto es más complejo puesto que la mayor parte de los ingresados lo hacen cuando ya presentan dependencia o deterioro cognitivo.

Quintana sugiere que, además de los documentos de voluntades anticipadas regulados legalmente, se considere la posibilidad de elaborar un plan sustitutivo con ayuda del enfermo (qué hacer ante situaciones previsibles en función de la patología). Por ejemplo: a partir de qué momento se dejará de recurrir a transfusiones, alimentación o ingreso en hospitales o UCI.

Fácil acceso
Salvador Quintana, de Mutua de Tarrasa, ha precisado que cuando les llega un paciente a urgencias en condiciones que requieren tener acceso a su documento de voluntades anticipadas no tienen problemas para acceder al registro centralizado del Departamento de Salud de la Generalitat pero, teniendo en cuenta que no todos los documentos se registran formalmente, a su juicio sería importante que al menos tuviesen constancia de ellos (y de su contenido) los médicos de primaria y especialistas que atienden habitualmente al enfermo. En el entorno de la Mutua de Tarrasa entre el 70 y el 80 por ciento de los documentos se suscriben ante notarios, que se encargan de registrarlos, y sus titulares son mayoritariamente de nivel intelectual medio-alto.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1198599.html

Martínez-Vares: «El testamento vital no ha calado en nuestra cultura»

En España no se otorgan aún demasiados documentos de voluntades anticipadas. Además, Santiago Martínez-Vares, magistrado del Tribunal Supremo, destaca la falta de uniformidad legislativa en esta materia.

Gonzalo de Santiago 19/06/2008

La escasa repercusión que de momento ha tenido el testamento vital en la sociedad española ha sido puesto de manifiesto por Santiago Martínez-Vares, magistrado de la Sala Contencioso-administrativa del Tribunal Supremo, en la jornada sobre autonomía del paciente dirigida a varias decenas de jueces en el Consejo General del Poder Judicial.

«Aún no ha calado en la cultura española, aunque tampoco es que se otorguen demasiados documentos de este tipo en el ámbito anglosajón». En opinión del magistrado, la gente en general se muestra conforme con la idea de otorgar un documento de voluntades anticipadas, «aunque en la práctica no está ocurriendo así». En cualquier caso, Martínez-Vares cree que los registros son muy necesarios; otra cosa distinta es qué va a pasar finalmente con ellos. La idea que apoya esta necesidad es la idea de la dignidad de la persona: «El derecho a disponer de la propia vida, lo que implica permitir que se respete el derecho a morir con dignidad o a vivir dignamente el final de la vida».

Otra cuestión que se trató en el debate que siguió a la ponencia del magistrado, sobre el régimen jurídico del testamento vital, es la falta de uniformidad en la legislación de las instrucciones previas, lo que puede suscitar ciertos problemas en la asistencia cuando se planteen situaciones de movilidad geográfica.

En otra comunidad
En el coloquio se puso el ejemplo de un paciente al que le ha ocurrido un accidente en una comunidad distinta de aquélla en la que dejó constancia de sus voluntades anticipadas. «En esos casos no hay más alternativa que acudir al registro nacional», argumentó Martínez-Vares, que señaló que, una vez examinada la normativa, «nadie exige a un equipo médico que se encuentre en una situación extrema que tenga la obligación de investigar si existe ese documento».

El magistrado dejó claro que la Ley de Autonomía del Paciente, que es una norma básica estatal, establece unos principios generales que las leyes autonómicas deben respetar, como que el documento que recoja las voluntades deba ser escrito. Donde puede existir una confrontación entre lo estipulado por esta norma y por la normativa de las comunidades es en lo referente a la edad mínima exigida para testar, ya que «algunas comunidades entienden que el menor también puede otorgar este testamento».

El jurista definió las instrucciones previas como «un consentimiento informado anticipado. Es una voluntad unilateral que pretende crear efectos jurídicos y que vincula al médico». Además, se refirió a la figura del representante «que sirva como interlocutor suyo con el médico o el equipo sanitario para procurar el cumplimiento de las instrucciones previas», tal y como establece el artículo 11.1 de la Ley 41/2002. Los límites son los establecidos por el artículo 11.3 de la Ley de Autonomía del Paciente. Por último, el ponente pidió un esfuerzo para humanizar las relaciones entre los médicos y los pacientes: «Lo que cuentan son las personas; por eso el médico tiene que ser una figura eminentemente vocacional. Si tenemos vocación por lo que hacemos, lo haremos bien, si no, ponerse la bata blanca puede convertirse en un suplicio».

Origen
Las voluntades anticipadas, tal y como explicó Martínez-Vares, tienen su origen en la iniciativa de un abogado de Chicago, Luis Kutner, quien en 1967 pretendió recoger un escrito que estuviera al alcance de cualquier persona y en el que pudiera consignarse la voluntad de su autor de dejársele de aplicar o de cesar un tratamiento en un supuesto de enfermedad terminal. El testamento vital recibe su primera regulación en la Ley estatal de California de Muerte Natural (1976).

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1136525.html

Las voluntades anticipadas, cuestionadas por salir del ámbito de la relación clínica

El modelo legislativo adoptado en España para regular las voluntades anticipadas no acaba de convencer a los profesionales y tampoco a los pacientes. Su salida del ámbito de la relación clínica para llevarlo a un terreno puramente legal y documental está derivando en una falta de conocimiento y desarrollo, al margen de otras dificultades derivadas de la inexistencia de un registro nacional que unifique los 17 regímenes de instrucciones previas.
M.Huertas. Salamanca 09/06/2008
Así se ha puesto de manifiesto en la mesa interactiva sobre este tema celebrada en Salamanca dentro del VII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. «El documento también trasluce ciertos miedos, relacionados con el temor a hacer daño, explicitar el tema de la muerte o que el paciente pueda interpretarlo como un empeoramiento de la enfermedad», ha explicado Jesús González Barboteo, del Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Duran i Reynals (Instituto Catalán de Oncología).

La sesión ha dejado claro que el sistema de instrucciones previas no sólo tendrá que afrontar la resolución de los problemas de interconexión entre los sistemas informáticos nacional y autonómicos para conseguir un registro único y las dificultades derivadas de la diferente regulación entre comunidades, sino sobre todo su nivel de aplicación en la práctica y el fomento de su uso por parte de los profesionales, más partidarios de un modelo fraguado en la consulta, semejante al de consentimiento informado (CI).

Juan Carlos Álvarez, profesor de bioética de la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid), ha explicado que existen dos niveles de voluntades anticipadas. Por un lado, la voluntad expresada dentro de una relación clínica significativa, y por otro, la voluntad puramente burocratizada o documento legal ante un notario o registro.

Entre una y otra, «la mayoría de los profesionales manifiestan que practican la primera, que es la que más vincula moralmente y a la que le dan más sentido, y se ven muy alejados de la segunda».

Por tanto, no proponen al paciente que haga el documento ni tienen acceso a los registros, a pesar de su carácter de soporte legal y su mayor peso como prueba plena desde el punto de vista judicial.

«No se tienen todas las cautelas necesarias para que el profesional, cuando recibe esas instrucciones previas, tenga la tranquilidad y la seguridad de que realmente el paciente era capaz, competente, estaba informado, era su voluntad, no estaba coaccionado, etc.», ha explicado Álvarez.

En este sentido, y sin rechazar la necesidad de soportes legales de las actuaciones, en la mesa se ha puesto de manifiesto que «el soporte documental de decisiones tan importantes y de tanto calado como rechazar un tratamiento o pedir que no se inicien determinadas medidas al final de la vida, nunca debió salir de la relación clínica», ha señalado David Larios Risco, coordinador de los Servicios Jurídicos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam).