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«Todos los pacientes tienen que aportar a la ciencia»

LA ONCOLOGÍA ES OBJETO DE GRANDES INVERSIONES

La oncología es objeto de grandes inversiones en investigación y desarrollo y en ensayos clínicos que movilizan  a un volumen importante de pacientes en los hospitales españoles pero podría ser mayor.

Carmen Fernández. Barcelona | carmenfer@diariomedico.com   |  21/02/2013 00:00

http://oncologia.diariomedico.com/2013/02/21/area-cientifica/especialidades/oncologia/investigacion/todos-pacientes-tienen-que-aportar-a-ciencia

Entre investigación y confidencialidad

DESVELADAS IDENTIDADES DE ESTUDIOS GENÓMICOS

Un estudio estadounidense logra desvelar las identidades de 50 participantes en estudios genómicos. El conflicto entre el avance científico y la seguridad surge en la conveniencia de que haya datos públicos.

David Rodríguez Carenas. Madrid | david.rodriguez@diariomedico.com   |  21/01/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/01/21/area-profesional/gestion/entre-investigacion-y-confidencialidad

«Cobayas», un papel irreemplazable

Disminuir tamaño del textoAumentar tamaño del texto POR N. RAMÍREZ DE CASTRO I MADRID. Domingo, 24-08-08
Conocido es que «cobaya», en un sentido amplio, es todo aquel animal dedicado a la experimentación científica. Esto se sabe, pero ¿se ha preguntado alguna vez cuántos animales sirven a la Ciencia? Un informe británico acaba de aportar el dato: 115 millones en todo el mundo. Esa es la cifra de cobayas, perros, conejos, monos y sobre todo ratones, que se utilizan en experimentos de laboratorio. Aunque la cifra parezca exagerada, las organizaciones pro derechos de los animales que han realizado el informe, están convencidas de que el número es aún mayor.
El estudio es una estimación a partir de las comunicaciones publicadas en las revistas científicas. Dos organizaciones de activistas -Union for the Abolition of Vivisection y el Trust for Human Research- anotaron todos los trabajos en los que había animales involucrados y llegaron a más del millón de ejemplares. Es la primera vez que alguien realiza una estimación de este tipo.
EE.UU. y Japón, a la cabeza
Estados Unidos y Japón aparecen como los países que más animales utilizan (17 y 11 millones, respectivamente), seguidos del Reino Unido con 3,1 millones, y de Canadá, Francia y Australia con 2,3 millones. En declaraciones a la cadena BBC, Barbara Davies, directora de comunicación de la Sociedad en Defensa de la Investigación, se ha apresurado a rechazar los datos y asegura que, al contrario de lo que creen los activistas, la cifra no está sobreestimada sino «inflada». «El informe se basa en demasiadas especulaciones y extrapolaciones como para confiar en su fiabilidad».
El dato no ha caído bien entre el nutrido grupo de científicos que defiende la experimentación animal. Y más cuando son muchos los que se esfuerzan por buscar otros caminos para reducir al máximo la utilización de seres vivos.
Puede que al amparo de la ciencia se hayan ocasionado sufrimientos innecesarios. Pero eso ha cambiado, asegura Pere Puigdomenech, presidente de la comisión de bioética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). «En la década de los 80 Europa adoptó un compromiso por el que se evita su utilización sistemática. Los investigadores deben justificar su uso y garantizar su bienestar en el laboratorio».
La presencia de cobayas, primates, cerdos y otros animales ha disminuido, poco a poco, en los centros de investigación. No así los ratones. Desde que se aprendió a manipular los genes de estos roedores para reproducir enfermedades humanas, los ratones transgénicos tienen cada vez más peso en la ciencia. Se pueden crear ratones «a la carta», con trastornos cardiovasculares, cáncer, diabetes y otra multitud de patologías complejas. Incluso las enfermedades infecciosas humanas se estudian en ratones que han sido alterados para ser susceptibles, por ejemplo, al virus del sida. Aunque un ratón nunca se infectaría con este virus.
El mejor banco de pruebas
Los ratones transgénicos son hoy el mejor modelo para entender patologías como el párkinson o el síndrome de Down, de las que aún sabemos muy poco. Y el banco de pruebas ideal, el organismo más «humano» en el que probar fármacos antes de intentarlo con el paciente. Son útiles en todos los campos de la biomedicina, desde la investigación básica más incipiente, hasta el desarrollo de nuevas terapias. Por eso, la experimentación con estos roedores tan especiales ha crecido «espectacularmente», reconoce Domenech. El uso de animales genéticamente modificados , sobre todo ratones, se ha cuadruplicado desde 1995.
Se utilizan más ratones, aunque no sin control. Su uso está regulado por la legislación y los comités de ética de los centros de investigación. El cuidado es esmerado. Cualquier manipulación que se les realice, por insignificante que parezca, debe justificarse y autorizarse previamente. «Hasta para cambiarle la dieta a un ratón debemos escribir un informe en el que debemos aportar precedentes en la literatura científica», señala Manuel Serrano, jefe del grupo de Supresión Tumoral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
La investigación del cáncer no se entiende sin estos pequeños roedores. Se cuenta con ratones especialmente diseñados para desarrollar casi cualquier tipo de cáncer humano. La fidelidad con la que lo reproducen al detalle es cada vez más asombrosa, asegura Serrano. «Ni siquiera los patólogos son capaces de distinguir entre un cáncer humano y uno de ratón transgénico. Gracias a estos animales podemos encontrar genes responsables de la enfermedad oncológica y diseñar terapias que más tarde se trasladan a los pacientes».
Sin ellos no se hubiera llegado tan lejos. Pero, ¿podría prescindirse de ellos? Los científicos Puigdomenech y Serrano no lo dudan: «Hoy es irreal pensarlo». «Sería retroceder en el tiempo, quien propone estas cosas no se da cuenta de que es una irresponsabilidad. Detener la experimentación animal retrasaría la llegada de futuras terapias», dice Serrano.
«Es un dilema -señala el presidente de la comisión de bioética del CSIC-… Queremos usar menos animales pero es urgente desarrollar nuevos tratamientos».
Si no se puede renunciar a ellos, al menos se piensa que se aliviará su carga con nuevas estrategias. Ya existen sofisticados programas informáticos que recrean la reacción del organismo a determinados fármacos, como si fueran reales. Hasta el punto de que en la pantalla de un ordenador se puede ver cómo un corazón virtual cambia su latido cuando se le trata la arritmia.
Las todopoderosas células madre también pueden ayudar. Hace unas semanas investigadores estadounidenses lograron reprogramar unas células de la piel y devolverlas a un estadio primitivo, similar al de las células embrionarias. La piel pertenecía a un grupo de pacientes que tenían en común el padecer una enfermedad originaria por una alteración genética. Lo que se obtuvo fueron líneas celulares que servirían como modelo de estudio de diez enfermedades genéticas tan complejas como el síndrome de Down, la diabetes tipo 1 o el párkinson. El comienzo para estudiar miles de patologías en una placa de Petri.
Otro trabajo reciente demostraba cómo con la misma técnica se podían conseguir neuronas a partir de la piel de una paciente con esclerosis lateral amiotrófica. Era el momento de estudiar la enfermedad directamente en neuronas genéticamente destinadas a desarrollar ese trastorno. La evolución de la enfermedad, en directo en una placa de laboratorio.
Técnicas de imagen
La tercera alternativa a la investigación animal son las técnicas de imagen. Los escáneres más avanzados ofrecen una oportunidad a la investigación menos invasiva. Con la resonancia magnética y otras técnicas de imagen se pueden estudiar dolencias en el paciente sin causarle ningún daño.
Adicciones y trastornos psiquiátricos ya se estudian comparando las imágenes del cerebro de voluntarios sanos y pacientes. Con resonancia también hay estudios en marcha que pretenden entender las causas genéticas y factores ambientales que determinan la obesidad. ¿Por qué con la misma alimentación, unos permanecen obesos y otras mantienen o su peso? ¿o por qué algunos obesos padecen diabetes tipo 2 y otros no? La resonancia magnética es una herramienta impresionante, pero no responde a todas las preguntas.
«Al final, siempre se vuelve a los animales», recuerda Pere Domenech. Después de los estudios con resonancia y de probar un fármaco con cultivos celulares, se ensayará en ratones y quizá en primates. Y sólo al final del proceso se dará a un paciente.

http://www.abc.es/20080824/nacional-sociedad/cobayas-papel-irreemplazable-20080824.html

Alemania suaviza su restrictiva normativa sobre células madre embrionarias

Varios disputados alemanes emiten su voto (AP | Markus Schreiber)Varios disputados alemanes emiten su voto (AP | Markus Schreiber)

Actualizado viernes 11/04/2008 13:20 (CET)
CARLOS ÁLVARO ROLDÁN

BERLÍN.- El país europeo con una de las más restrictivas leyes sobre el uso de células madre embrionarias, Alemania, decidió ayer escuchar las exigencias de la comunidad científica y aliviar las condiciones para conseguir el material de investigación.

Un total de 346 de los 613 diputados del ‘Bundestag’ (Cámara baja del Parlamento), frente a 228, votaron a favor de ampliar el actual plazo límite para adquirir, siempre fuera de Alemania, las células. Hasta ahora no se podía comprar material que no fuera obtenido antes del 1 de enero de 2002.

A partir de ahora los científicos alemanes podrán importar células madre embrionarias que hayan sido creadas antes del 1 de mayo de 2007. El Parlamento responde así a una advertencia de los expertos, que han dado la voz de alarma ya que era muy complicada la investigación punta debido a que los materiales existentes eran demasiado viejos y de poca calidad.

La investigación con células madre embrionarias ha provocado un vivo debate en la conservadora sociedad alemana, donde aún se recuerdan los experimentos genéticos relacionados con la búsqueda de una ‘raza superior’. La iglesia católica, y en concreto el nuevo responsable de la Conferencia Episcopal, Robert Zollitsch, se ha convertido en el mayor azote de estas prácticas científicas y había exigido la paralización legal total. En cambio, la iglesia protestante alemana ha sido más tolerante con este tipo de investigación.

El argumento de que Alemania, uno de los principales motores económicos de la Unión Europea (UE), no puede quedar fuera de las investigaciones científicas más avanzadas ha sido uno de los que más ha pesado en el ánimo de los parlamentarios germanos.

Y sin duda el abandono reciente a causa de los costes del tren magnético, con tecnología 100% alemana, y su consiguiente varapalo para la imagen industrial del país, ha dado la razón a los científicos.

El ‘Bundestag’ tenía ayer cuatro posibilidades de voto. La primera debía mantener las restrictivas leyes igual que hasta ahora. La segunda defendía la liberalización absoluta en el uso de las células embrionarias. Una tercera proponía la prohibición total para usar este material. Y la cuarta ha sido finalmente la aprobada por los diputados.

En España la ley, aprobada en julio de 2007, es menos estricta y permite investigar con células madre embrionarias siempre que no se hayan creado expresamente para este fin. Es decir, los científicos locales pueden trabajar con excedentes de tratamientos de fertilización asistida, siempre que se siga un escrupuloso sistema de solicitud y los interesados lo autoricen.

Fuente: El País

Una tabaquera financió una investigación sobre el cáncer de pulmón

BENEFICIOS DEL TAC

Actualizado miércoles 26/03/2008 17:30 (CET)

MARÍA VALERIO

MADRID.- En octubre de 2006, la radióloga Claudia Henschke ‘revolucionó’ el panorama oncológico internacional al publicar en la revista ‘The New England Journal of Medicine’ un estudio que sugería que hacer un escáner anual a los fumadores permitiría detectar a tiempo un elevado número de pequeños tumores de pulmón, antes de que pudiesen costarles la vida, y prolongar así su supervivencia. La sorpresa acaba de saltar en EEUU gracias a una investigación del diario ‘The New York Times’ que ha revelado que el trabajo fue financiado por una fundación ligada a una compañera tabaquera.

En aquel estudio podía leerse la habitual filiación de los autores, investigadores de la Universidad Weill Cornell (en EEUU), y una pequeña nota al final que decía que el trabajo había sido «financiado en parte por la Fundación para el Cáncer de Pulmón: Detección Precoz, Prevención y Tratamiento». Indagando en su historial fiscal, el diario NYT ha descubierto que esta pequeña organización sin ánimo de lucro estaba financiada casi íntegramente por Liggett Group, el fabricante de marcas de cigarrillos como Select, Eve, Grand Prix, Quest o Pyramid.

La noticia ha causado sorpresa e indignación a partes iguales en los editores de la revista, así como en otras publicaciones médicas de prestigio. «Nunca publicaría un estudio relacionado con el cáncer de pulmón escrito por un investigador que hubiese recibido dinero de la industria tabaquera», ha declarado la máxima responsable del ‘Journal of the American Medical Association’, Catherine DeAngelis, al enterarse de este vínculo.

Participación española

El doctor Javier Zulueta, jefe del servicio de Neumología de la Clínica Universitaria de Navarra, único centro español representante en el estudio, ha conocido la noticia a través de elmundo.es y se ha mostrado «totalmente sorprendido».

«He asistido a las reuniones del grupo de trabajo desde 1999 y nunca se ha mencionado esta cuestión. Estoy convencido de que ninguno de los otros 43 centros participantes sabe nada tampoco», ha explicado telefónicamente. De hecho, la próxima reunión de todos los participantes en la investigación (de los cuales el más importante y el que más pacientes aporta es la Universidad Weill Cornell) tendrá lugar en Chicago el próximo mes de abril.

A pesar de este malestar, Zulueta está convencido de que esta revelación no afecta para nada a los resultados del estudio, «aunque comprendo que transmite muy mala imagen».

La Clínica de Navarra ha aportado hasta ahora unos 2.000 pacientes al estudio, aunque el responsable de la rama española del estudio aclara que en este caso el único dinero recibido de Claudia Henschke es para asistir a las reuniones internacionales. «Al principio fue la Universidad de Navarra la que financió los TACs a un precio casi regalado, y luego los pacientes han pagado la prueba de su propio bolsillo».

Conflicto de intereses

Tanto las revistas científicas como las propias universidades son cada vez más estrictas con los posibles conflictos de intereses de los investigadores, y por eso es obligatorio que éstos especifiquen en sus trabajos cualquier posible relación con la industria, cualquier dinero, beca o gratificación que reciban de los laboratorios… En definitiva, cualquier cosa que pueda vincularles de alguna manera con su objeto de estudio y que está demostrado que suele influir (aunque sea inconscientemente) en las conclusiones. En este terreno, la industria tabaquera tiene un amplio historial de tácticas y estrategias para tratar de hacer ver los cigarrillos como algo no tan dañino para la salud.

El Grupo Vector, empresa matriz de la tabaquera, ha reconocido que entregó becas por valor de 3,6 millones de dólares (unos 2,2 millones de euros) a la fundación presidida por la doctora Henschke entre los años 2000 y 2003, aunque uno de sus portavoces ha insistido en que no tenía ningún «control o influencia» sobre sus investigaciones.

Los vínculos de los investigadores con el sector tabaquero también han sido ampliamente criticadas desde el mundillo oncológico. El presidente de la Sociedad Americana del Cáncer, Otis Brawley, ha reconocido que su organización entregó más de 100.000 dólares en becas a la doctora, «aunque no lo habría hecho de conocer sus relaciones con Liggett». Por su parte, Henschke se ha defendido en un e-mail enviado al NYT asegurando que el dinero de la oscura fundación representa sólo una parte de todo el dinero que costó la investigación sobre los beneficios del TAC entre los fumadores.

Duras críticas

Jerome Kasirer, antiguo editor del NEJM y autor de un libro sobre los conflictos de intereses en el sector médico difiere de su opinión: «Uno se pregunta, ‘¿qué interés puede tener la compañía tabaquera en apoyar este estudio?’. Lo que querían era mostrar que el tabaco no es tan peligroso si este método de detección precoz es capaz de salvar vidas. Y eso es escandaloso».

Y se atreve incluso a asegurar que su colega Henschke creó la fundación con el objetivo de recibir dinero de las tabaqueras sin despertar sospechas.

De hecho, los resultados de Henschke sobre los beneficios del escáner despertaron un amplio debate médico y social, y fueron varias las organizaciones de pacientes que presionaron a la administración en EEUU para solicitar un escáner anual a todos los fumadores.

Aún así, el investigador español defiende la validez del diagnóstico precoz para detectar a tiempo el cáncer de pulmón. «No sé cómo se puede beneficiar la industria de nuestros resultados… ¡Si de hecho ellos temen que les acaben obligando judicialmente a pagar el escáner anual a todos los fumadores!», concluye.

Fuente: El Mundo