Archivo de la etiqueta: intimidad

Los médicos de primaria se niegan a convertirse en ‘policías’

EL DERECHO A LA INTIMIDAD, CUESTIONADO

Las sociedades dicen que comunicar de oficio a la DGT que un paciente no puede conducir quebraría la ley.

Laura G. Ibañes. José A. Plaza. Soledad Valle   |  23/09/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/09/23/area-profesional/normativa/medicos-primaria-niegan-convertirse-policias

El despido basado en datos de la mutua viola la ley

CANTABRIA OBLIGA A LA READMISIÓN

La Audiencia Nacional ha multado con 40.001 euros a una empresa por utilizar datos del informe de alta de una empleada para rescindir su contrato.

G.E | dmredaccion@diariomedico.com   |  19/06/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/06/19/area-profesional/normativa/despido-basado-datos-de-la-mutua-viola-ley

Recopilación de ADN y las libertades formales

TRIBUNA. JOSÉ MIGUEL SERRANO RUIZ-CALDERÓN

El Supremo de Estados Unidos ha avalado la ley de Maryland que permite a la policía crear un registro de ADN. La autorización establece sus límites en el uso de este material, pero es inevitable imaginarse otros.

José Miguel Serrano Ruiz-Calderón. Miembro del Comité de Bioética de España   |  10/06/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/06/10/area-profesional/normativa/recopilacion-adn-y-libertades-formales

La Camfic reprueba la ética de la TSI de enfermos frágiles

POR LAS CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS

l Grupo de Ética de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (Camfic), que preside Dolors Forés, considera que la tarjeta sanitaria individual (TSI), llamada Cuida’m (Cuídame), que identifica a personas de colectivos de pacientes de alta fragilidad, «vulnera claramente el derecho a la intimidad y la privacidad».

C.F. Barcelona   |  23/01/2013 00:00

http://www.diariomedico.com/2013/01/23/area-profesional/normativa/camfic-reprueba-etica-de-tsi-de-enfermos-fragiles

La HC sólo es accesible a los médicos del paciente

EL TSJ CONDENA POR VIOLAR LA INTIMIDAD

El TSJ de Navarra ha condenado al Servicio Navarro de Salud por violar el derecho a la intimidad de una paciente y su familia. La Administración no restringió el acceso a la historia clínica (HC) con fotos de la enferma.

S.Valle   |  19/09/2012 00:00

http://www.diariomedico.com/2012/09/20/area-profesional/normativa/hc-solo-es-accesible-medicos-paciente-

El acceso indiscriminado a las historias, asignatura pendiente en los hospitales

La entrada en vigor del reglamento de la Ley Orgánica de Protección de Datos y la introducción de la historia clínica electrónica ha variado el escenario en la forma de proteger la documentación clínica y las reglas para el acceso a dicha información.

M. Esteban – Viernes, 5 de Junio de 2009 – Actualizado a las 00:00h.

Antonio Troncoso, director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid (Apdcm), hizo un repaso de cuestiones como el acceso a las historias clínicas, la cesión de su contenido o quién debe responder ante las infracciones de las leyes. Troncoso recordó que el acceso a la historia clínica, de acuerdo con la Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente, y la Ley de 1999 de Protección de Datos Personales, compete al profesional que da la asistencia al paciente, y declaró que «en los hospitales existe un acceso indiscriminado a las historias clínicas que debe ir corrigiéndose poco a poco con medios como la instalación de distintos niveles de acceso».

La historia clínica tiene un fin asistencial, pero si un médico quiere defenderse de un paciente al que ya no presta asistencia y que le interpone una demanda «lo adecuado es que el juez autorice el acceso, aunque es posible que sea el propio hospital el que acuerde la autorización». La cesión de los datos contenidos en el historial «debe enmarcarse en el respeto a la intimidad del enfermo, que tiene derecho a una copia de su historia clínica, salvo las anotaciones subjetivas del médico y la información remitida por terceras personas».

En cuanto a la responsabilidad, si el médico ejerce en su consulta privada es responsable de la historia, pero si trabaja en un centro privado «la responsabilidad de la custodia del historial recae sobre la institución, no sobre el profesional, pues sólo trabaja en dependencia jerárquica».

http://www.diariomedico.com/2009/06/05/area-profesional/normativa/acceso-indiscriminado-historias-asignatura-pendiente-hospitales

La indiscreción de los médicos blogueros

  • Las bitácoras ‘on line’ escritas por sanitarios a menudo desvelan datos confidenciales
(Foto: Reuters | Stoyan Nenov)(Foto: Reuters | Stoyan Nenov)

Actualizado lunes 18/08/2008 09:20 (CET)
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MARÍA VALERIO

MADRID.- Es difícil saber con exactitud cuántos de los 70 millones de blogs que existen en la actualidad en Internet están dedicados a la salud. Pero sí se puede asegurar con certeza que es una moda creciente a la que se han apuntado también los profesionales sanitarios, dispuestos a plasmar en estos diarios ‘on-line’ sus vivencias profesionales. Un análisis de varios cientos de ellos revela que esta práctica puede poner en peligro la confidencialidad de los datos de los pacientes.

Se calcula que cada día aparecen en la Red 120.000 nuevos blogs al día. Muchas de estas webs en primera persona están escritas por médicos y enfermeras, que utilizan estas nuevas bitácoras digitales para hablar sobre su profesión, sus problemas diarios, los casos que han pasado por sus manos… Pueden ser anónimos, con autor identificable; de actualización diaria, semanal; serios o humorísticos. Las posibilidades son infinitas.

Un equipo de la Universidad de Pensilvania (en EEUU) ha analizado 271 blogs médicos para comprobar si violan algunos principios éticos de la Medicina.

Pacientes reconocibles

Sus conclusiones señalan que, con demasiada frecuencia, los galenos revelan suficiente información de sus pacientes como para que estos sean reconocibles; en 42% de los revisados se describían casos particulares. En tres de los casos incluso se publicaron las fotos de los pacientes, y en otros ocho los médicos habían ‘colgado’ en su blog alguna radiografía (sin ningún otro dato personal adicional que permitiese identificar de quién se trataba).

El 56,8% de los blogs contenía información suficiente para reconocer a su autor, y también era fácil acertar su especialidad y la identidad de algunos colegas citados. En el 17,7% de los casos se hablaba de los pacientes en un tono negativo.

Otro de los puntos en los que fallaban, según el análisis que publica la revista ‘Journal of General Internal Medicine’, es en la declaración de conflictos de intereses. A diferencia de los artículos que publican en revistas médicas, en los que están obligados a declarar si reciben dinero de alguna compañía, algunos blogueros (un 11%, concretamente) incluían publicidad de productos y fármacos, o incluso los mencionaban en sus textos, sin aclarar si recibían algún tipo de compensación económica por esta especie de promoción.

Pero no todo es negativo en la blogosfera médica. Los autores del estudio reconocen que esta nueva forma de comunicación es una buena manera de acercar la medicina al público general y de dar a conocer puntos de vista que de otra manera nunca tendrían audiencia. Aunque eso sí, piden que las organizaciones médicas se impliquen para guiar los blogs en la buena práctica y afrontar los retos que plantean a la profesión médica. «Los profesionales deben asumir alguna responsabilidad», concluyen.

Todo indica, auguran, que su importancia seguirá creciendo; por lo que sus autores deberán ser cuidadosos en proteger la identidad de sus pacientes y en el manejo de sus conflictos de intereses con la industria. Y deben hacerlo en la Red con tanto celo como harían en la más prestigiosa revista médica.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/08/14/medicina/1218727336.html

Los ataques a la seguridad de la información suelen venir de empleados autorizados

Carlos Alberto Sáiz, socio de Écija Abogados ha participado en la jornada Nuevo Reglamento sobre Protección de Datos sobre En su intervención, ha señalado que «en muchas ocasiones los ataques a la seguridad de la información sanitaria son internos. Proceden de empleados de las entidades, no de hackers informáticos».
N.S. 15/05/2008
Según el letrado, «los usuarios del sistema de información (médicos, enfermeros, y en general, todo el personal que usa y trata datos de salud) son los grandes olvidados de las entidades. Muchas veces éstas se gastan grandes cantidades de dinero en hacer un proyecto de seguridad, en buscar ayuda externa, en nombrar personas especializadas, etc, y se olvidan de que tienen cientos o miles de personas tratando información todos los días».

Sáiz ha explicado que «todos los estudios que se realizan demuestran que hay siempre una determinada cantidad de empleados que se dedican a boicotear a la entidad. Se trata de personas autorizadas, que tienen acceso legal a la información». El problema es el uso que se hace de ella, de ahí la importancia de que se establezca controles -como hace el nuevo reglamento- para saber qué hace un usuario autorizado con la información. «Los centros que tienen historia clínicas o datos sensibles han de implantar un registro de accesos», pero, como sostiene Sáiz- «no sirve de nada esa medida si luego no se hace un informe para ver qué amenazas reales hay y qué accesos extraños se han producido». El abogado ha insistido en que es vital concienciar a trabajadores y directivos sobre la importancia de la confidencialidad de los datos.

Deber de secreto
Además, ha recordado que «todos los empleados que tienen acceso a la información deben guardar secreto sobre ella. Muchas veces a las entidades se les olvida esta baza, la cuestión no es pedir a sus trabajadores que cumplan este deber, sino recordarles que están obligados por la ley a hacerlo».

Asimismo, Sáiz ha destacado que una de las mayores novedades del reglamento es el establecimiento de medidas para los ficheros en papel, ya que hasta ahora sólo había regulación para los digitales.

También ha subrayado que la normativa facilita al usuario la toma de decisiones sobre la finalidad de sus datos. Antes en el momento de la firma del contrato el afectado no podía negarse a que se usaran para un determinado fin, algo que ahora sí es posible. Además, «el reglamento quiere que la persona pueda ejercitar su derecho de acceso, rectificación o cancelación de datos en cualquier servicio de atención al cliente que tenga la entidad, es decir, que si alguien contrata un seguro de salud por teléfono, también puede hacerlo para cancelar los datos».

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1123329.html

Antonio Troncoso: «Existe una intimidad de los pacientes fallecidos que hay que salvaguardar»

Antonio Troncoso considera que «existe una intimidad de los fallecidos que hay que salvaguardar». Según explica, «la protección de datos personales es por expreso deseo del constituyente una garantía institucional que protege este derecho a la intimidad».
N.S. 15/05/2008
El reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) establece que «no será de aplicación a los datos referidos a personas fallecidas». A su juicio, «es especialmente grave que esta limitación se lleve a cabo a través de un reglamento».

Sin embargo, explica, la Ley de Autonomía del Paciente, limita el acceso a la historia clínica de los pacientes fallecidos, señalando que no se facilitará información que afecte a su intimidad -artículo 18.4-, de donde se desprende que el fallecido dispone de una intimidad que hay que preservar.

Tribunal Constitucional
Además, la jurisprudencia del Tribunal Constitucional ha señalado que el derecho fundamental a la protección de datos personales no es sólo un derecho autónomo, sino una garantía de otros derechos fundamentales, en especial, a la intimidad, algo en lo que coinciden la LOPD y la Constitución.

Por lo tanto, los fallecidos tienen una serie de garantías: es necesario tratar únicamente información adecuada; debe cancelarse la que sea excesiva; es preciso aplicar unas medidas de seguridad a sus historias clínicas; les es de aplicación el deber de secreto; no es posible la comunicación de información sobre ellos a empresas funerarias sin contar con el consentimiento de los pacientes ni publicarse en internet.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1123327.html

Tribuna. Limitaciones del uso de los análisis genéticos

El tratamiento inadecuado de la información genética puede generar multitud de problemas sociales y personales. El autor desgrana la regulación de la normativa sobre los test genéticos, que los remite al ámbito médico o de investigación. La indicación médica que justifique la prueba es indispensable. Además, se deben observar una serie de garantías al afectado, como el requisito del consejo genético.
Fernando Abellán
04/04/2008

La información genética no puede ser considerada una información sanitaria más. Su obtención y tratamiento incontrolado puede generar importantes repercusiones en la esfera personal y social de los ciudadanos: impacto psicológico ante el descubrimiento de una enfermedad incurable, pérdida de intimidad, discriminación para acceder a un puesto de trabajo o para contratar un seguro de vida, etc.

Además, es una información que no sólo afecta al que se somete a una prueba genética, sino también a su familia consanguínea. Para abordar estos problemas disponemos, desde que en el año 2000 entrara en vigor en España el Convenio de Oviedo, de un instrumento normativo que contextualiza debidamente la realización de análisis genéticos circunscribiéndola de forma exclusiva a un ámbito médico o de investigación médica.

De esta manera se descarta que puedan llevarse a cabo con otras finalidades distintas, ya sean de mero capricho del interesado o con intereses comerciales de por medio. No es suficiente aquí, por tanto, apelar exclusivamente al principio de autonomía de la voluntad, a la mera decisión de los afectados, sino que existen limitaciones de actuación que no son disponibles.

La situación regulatoria ha quedado completada con la Ley de Investigación Biomédica de 2006, que ha reiterado y desarrollado los criterios generales del Convenio (fines médicos o de investigación médica), matizándolos y distinguiendo el plano asistencial del investigador.

En el primero de ellos -esto es, cuando hablamos de la práctica clínica- se establecen unos requisitos de obligado cumplimiento, que comienzan lógicamente por el consentimiento informado del afectado, pero que abarcan también los dos siguientes aspectos: en primer lugar, debe existir una indicación médica que justifique la realización del análisis genético.

Se trata, en definitiva, de proceder a una evaluación de la pertinencia, idoneidad y proporcionalidad de la prueba genética en función del problema de salud que se desea estudiar y combatir.

Seguidamente, es preciso un asesoramiento genético adecuado al afectado, donde se le prevenga de lo que conlleva realizarse una prueba de este tipo, de las consecuencias de la información que se obtenga, de las posibles implicaciones para su familia y de las posibilidades terapéuticas reales.

Estamos hablando del requisito del consejo genético que también recoge el Convenio de Oviedo y que en esencia es un acto médico de gran trascendencia que debe darse lugar dentro de una relación médico-paciente.

El consejo genético, obligado
Y si nos referimos al ámbito de la investigación, será obligado igualmente el consejo genético cuando se trate de una investigación terapéutica de la que se puedan desprender ventajas médicas para el paciente, y que el proyecto pase por el comité de ética de la investigación del centro.

Asimismo, será necesario informar previamente al afectado en relación con lo que se pretende hacer con sus datos genéticos, quién los va a utilizar, quiénes van a tener acceso a ellos, qué pasará con su muestra biológica cuando concluya la investigación, etc.

En este terreno, que la Ley de Investigación Biomédica desarrolla con profusión, confluyen además exigencias propias del derecho a la protección de datos personales, lo que conforma un panorama muy garantista para los pacientes.

Por otro lado, la Ley de Investigación Biomédica proclama el principio de gratuidad en la cesión de datos genéticos personales, prohibiendo expresamente su utilización con fines comerciales. En otras palabras, no se puede hacer negocio con los datos genéticos.

Ni siquiera el propio paciente puede vender su información genética a un laboratorio que quiera adquirirla por interesarle la patología para sus investigaciones; podrá cederla gratuitamente para esa finalidad, pero cumpliendo la ley.

Pues bien, si sumamos lo anterior a la prohibición de emplear los datos genéticos para otras finalidades distintas a las autorizadas por la propia Ley de Investigación Biomédica (fines médicos o de investigación médica), se dibuja un escenario legal que no debiera dejar espacio alguno para aquéllos que pretendan lucrarse jugando con falsas expectativas médicas sobre la importancia de hacerse análisis genéticos sistemáticos o a la carta.

Por la misma razón, tampoco debieran aceptarse en nuestros días reclamos publicitarios de ciertos centros que tratan de captar clientes sobre la base de ofrecerles de entrada un análisis genético, que supuestamente va a arrojar las claves de una terapia a la medida del paciente.

En última instancia, los ciudadanos necesitamos que la Administración sanitaria nos proteja de los posibles abusos en esta materia y ahora contamos desde luego con un cuerpo legal para esa tarea. Pero hace falta que se active y se aplique con rigor por la inspección sanitaria de las comunidades autónomas. Está en juego nuestra intimidad genética y con ella una parte importante de nuestra dignidad personal.

Fuente: Diario Médico