Diego Gracia: «Es un drama que se gaste tanto dinero público en procedimientos ineficaces»

«Nuestro gran drama es que gastamos mucho dinero público en procedimientos ineficaces y esta sangría de recursos hace que se tengan que racionar otros que sí son eficaces y que están en la cesta de necesidades primarias». Así lo ha señalado Diego Gracia Guillén, catedrático de Historia de la Ciencia y director del máster en Bioética de la Universidad Complutense, quien cree que cuando se está gestionando dinero público hay que regirse por el principio de equidad y «no sería justo gastar recursos en principios ineficaces o de eficacia no probada».

Gonzalo de Santiago – Viernes, 15 de Mayo de 2009 – Actualizado a las 00:00h.

Gracia, que dio una conferencia en las II Jornadas de Aspectos Eticos y Legales en Evaluación de Tecnologías Sanitarias, organizadas por la Agencia Laín Entralgo en Madrid, considera que, desgraciadamente, en la práctica esto no es así y se emplea más dinero en productos ineficaces o que no tienen eficacia probada. «Otra cosa es el dinero privado, que se puede destinar a este tipo de productos, aunque los profesionales sanitarios no pueden prescribir en ningún caso productos que comporten más perjuicios que beneficios».

El bioético argumentó que la eficiencia es, en cierto sentido, un principio ético «porque tenemos la obligación de maximizar los beneficios con costes lo menos elevados posibles. Es un cierto deber, ya que no pertenece al mundo de los hechos, sino de los valores». Sin embargo, el criterio de eficiencia no es absoluto: «Este valor es la relación coste-beneficio y va a depender del modo en cómo definamos el beneficio. Esto es importante, porque se trata de una convención social».

Es un valor
Por lo tanto, es el resultado de un periodo de valoración tanto individual como social y no es un puro fenómeno matemático o estadístico. En este sentido, la idea de beneficio ha cambiado completamente. «Vivimos en una sociedad llamada del bienestar».

Pero existen otros valores y en sanidad la eficiencia suele entrar en conflicto con la equidad. «Este criterio es básico cuando se trata de bienes sociales primarios. ¿Incluimos la asistencia santiaria en esta cesta de necesidades primarias? Supongo que todos diremos que sí, pero no toda la asistencia. Por lo tanto, hay que definir qué metemos en el catálogo de prestaciones».

http://www.diariomedico.com/2009/05/15/area-profesional/normativa/drama-que-se-gaste-tanto-dinero-publico-procedimientos-ineficaces