Archivo por meses: julio 2008

«El investigador debe difundir su labor de forma responsable»

La Fundación para la Investigación del Hospital La Fe de Valencia ha elaborado un código con recomendaciones éticas para la investigación. Su presidente, José Vicente Castell, pide responsabilidad.
Enrique Mezquita. Valencia 07/07/2008
«Los investigadores tienen la obligación moral de difundir su labor de una manera responsable. Si en un ensayo clínico obtenemos resultados negativos o no son los esperados, tenemos que informar y advertir con seriedad y sin precipitarnos, ya que tampoco es posible pontificar con cinco o seis casos, por ejemplo». Así lo piensa José Vicente Castell, presidente de la Fundación para la Investigación del Hospital Universitario La Fe, de Valencia, que ha aprobado un código de recomendaciones éticas para la investigación biomédica.

El texto, elaborado por la propia fundación, en colaboración con la Comisión de Investigación y el Comité Ético de Investigación Clínica del centro, hace especial hincapié en las obligaciones del investigador principal, una figura que debe liderar y coordinar su proyecto en todos los aspectos, incluyendo la relación con sus colaboradores y la difusión responsable de las investigaciones.

Un paso más allá
Según Castell, «existe amplia legislación, también recogida en el texto, que regula la relación de los investigadores con los pacientes o la metodología de trabajo, pero nosotros hemos ido un paso más allá y, basándonos en la experiencia de dónde se plantean los conflictos, hemos recopilado recomendaciones sobre cómo debe liderar y aglutinar a todos los eslabones del proceso, además de las obligaciones éticas que ha de asumir».

Aunque pueda sonar obvio o de sentido común, «los investigadores principales deben tratar a sus colaboradores -sobre todo al eslabón más débil, el personal en formación-, con respeto, cordialidad, cortesía y teniendo en cuenta la creatividad intelectual de todos ellos». Respecto a la relación del investigador principal con el hospital, «aunque se respete su libertad y creatividad, el centro debe conocer qué está desarrollando». Según Castell, «no se trata de fiscalizar su labor, sino de mostrar de forma visible el respaldo a la misma, en base a unos criterios científicos y éticos».

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1142583.html

La HC de un familiar fallecido debe darse si éste no se opone

No se puede negar el acceso a la historia clínica (HC) de un familiar fallecido, salvo que éste lo haya prohibido expresamente.
G.S.S. 04/07/2008
Así lo ha argumentado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que ha estimado la reclamación formulada por una paciente que reclamaba acceder a la HC de su difunta madre. La afectada se dirigió al hospital que guardaba el documento en julio del año pasado para acceder a los datos médicos, pero el centro le negó la petición recurriendo a la instrucción dictada el 14 de mayo de 2007 sobre el procedimiento de acceso para uso no asistencial de la documentación clínica hospitalaria del servicio de salud del Principado de Asturias. La Administración le indicó que facilitaría copia «sólo de la información pertinente que, en principio, se reducirá al informe del alta del último episodio y al informe de necropsia si existiese», documentación que ya obraba en manos de la reclamante.

La Agencia Española de Protección de Datos se apoya en el artículo 18.4 de la Ley de Autonomía del Paciente, que señala que «los centros sanitarios y los facultativos de ejercicio individual sólo facilitarán el acceso a la historia clínica de los pacientes fallecidos a las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, salvo que el fallecido lo hubiese prohibido expresamente y así se acredite». Este precepto señala además que el acceso de un tercero a la historia clínica motivado por un riesgo para su salud «se limitará a los datos pertinentes y que no se facilitará información que afecte a la intimidad del fallecido ni a las anotaciones subjetivas de los profesionales, ni que perjudique a terceros».

La AEPD también cita el apartado tercero del artículo 18 de la Ley 41/2002, que señala que el derecho al acceso del paciente a la documentación de la HC no puede ejercitarse en perjuicio del derecho de terceras personas a la confidencialidad de los datos que constan en ella en interés terapéutico del paciente, ni en perjuicio del derecho de los profesionales participantes en su elaboración, los cuales pueden oponer al derecho de acceso la reserva de sus anotaciones subjetivas.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1142034.html

El daño es necesario para que la falta de CI sea una infracción de la ‘lex artis’

La Sala Contentencioso-administrativa del Tribunal Supremo no deja de recordar que la falta de consentimiento informado es infracción de lex artis, pero sólo se indemniza si ha se ha producido un daño.
M. Esteban 04/07/2008
El alto tribunal mantiene esta doctrina en un caso en el que aplica la Ley General de Sanidad y su regulación sobre el consentimiento informado, pues por la fecha de producción de los hechos no es aplicable la Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente.

Según consta en la sentencia, la paciente solicita una indemnización por entender que, como consecuencia del legrado que se le realizó por los restos puerperales, está imposibilitada para quedarse embarazada.

Acto no consentido
Los magistrados recuerdan que la reiterada jurisprudencia establece que «el defecto de consentimiento informado es un incumplimiento de la lex artis y supone una manifestación de funcionamiento anormal del servicio sanitario siempre que haya ocasionado un resultado lesivo como consecuencia de las actuaciones médicas realizadas sin ese consentimiento».

Es decir, su omisión es imputable a la Administración sanitaria y merece ser indemnizada siempre que la actuación médica no consentida haya producido una lesión al paciente.

Del análisis de las pruebas periciales el Tribunal Supremo deduce que «el legrado que se practicó no impide un embarazo y no hay nunca causa demostrada que impida a la paciente tener hijos».

Además, «fue informada, aunque no fuera por escrito, de los riesgos que podían derivarse de la práctica del legrado» y la «supuesta infertilidad» no trae causa de la intervención quirúrgica, ya que «los estudios aportados muestran una cavidad uterina normal sin adherencias».

En consecuencia, la Sala Contenciosa afirma que «no hay responsabilidad sanitaria cuando de la prueba resulta que la intervención no generó a la paciente resultado lesivo, pues de su historial clínico no se desprende la imposibilidad de tener hijos».

Por tanto, «la ausencia de resultado lesivo impide que pueda apreciarse infracción de lex artis por falta de consentimiento informado» y más aún cuando se ha probado que la intervención «fue practicada con urgencia».

Unanimidad judicial
La doctrina de la Sala Contenciosa del Supremo sobre cómo valorar la falta de consentimiento es seguida por el resto de tribunales (ver DM del 28-V-2004 y 23-IX-2005).

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1142037.html

El suicidio asistido de una mujer sana desata el escándalo en Alemania

Bettina Schardt, de 79 años, tenía miedo a terminar sus días sola en un asilo
ELPAÍS.com – Madrid – 03/07/2008

El abogado Roger Kusch, activista por el derecho a una muerte digna, se presentó en casa de Bettina Schardt en en la ciudad bávara de Wurzburgo el domingo pasado. Schardt, de 79 años quería poner fin a su vida y Kusch le había explicado cómo podía hacerlo. Eran las 11:00 de la mañana y ambos habían mantenido ya una serie de encuentros para discutir acerca de las razones de la mujer para desear la muerte que Kusch había grabado para cubrirse las espaldas en caso de tener problemas legales.

La anciana, técnico de rayos-X jubilada, había contactado meses antes con el activista por el derecho a morir con dignidad para que le ayudara a llevar a cabo un suicido asistido. Ese mismo día, llevaría a cabo su último deseo gracias a las explicaciones del abogado. La rueda de prensa que Kusch, ex ministro de Justicia del estado de Hamburgo, dio el pasado lunes ha reavivado el debate sobre los límites de la eutanasia en Alemania.

A las 11:30 del domingo, la anciana, soltera, sin hijos y con pocos amigos según había relatado a Kusch, comenzó a preparar la mezcla de fármacos contra la malaria, sedantes y un sirope para endulzar el trago con que iba a suicidarse. Poco después ingirió los líquidos, dijo «auf Wiedersehen» («hasta la vista» en alemán) y el activista dejó la habitación. Regresó tres horas más tarde para encontrarla muerta. Kusch actuó así para evitar cualquier represalia legal, ya que en Alemania es delito la asistencia activa al suicidio. No así el propio suicidio ni la asesoría sobre cómo llevarlo a cabo.

El lunes pasado dio una rueda de prensa para explicar lo ocurrido. Schardt se había puesto en contacto con él el pasado abril, al oir a través de la prensa acerca de la máquina para asistir al suicidio que Kusch había diseñado. Los fragmentos de vídeo grabados por el abogado mostraron a la anciana explicando sus razones para morir. Relataba lo dura que se había vuelto la vida para ella, que no tenía familia y que rara vez abandonaba su apartamento. Añadía que incluso le costaba trabajo levantarse de la cama para hacerse algo de comer. Aunque, a pesar de todo, «no puedo decir que esté sufriendo», contaba Schardt en las imágenes. Según explicó Kusch, su mayor miedo era terminar sola en un asilo.

El hecho de que la anciana no padeciera ninguna enfermedad terminal ni sufriera ningún tipo de dolor insoportable ha desatado la polémica en Alemania. «Lo que el señor Kusch ha hecho resulta particularmente horrible», ha declarado Beate Merk, la ministra de Justicia del estado de Baviera. «Esta mujer no tenía nada más que miedo y él ni siquiera le ha ofrecido otras opciones», ha agregado. La propia canciller, Angela Merkel, se ha declarado contraria a cualquier forma de suicidio asistido. Kusch ha aprovechado para ofrecer su consejo y apoyo a todo aquel que quiera poner fin a su vida. Como su papel se ha limitado a explicar cómo llevar a cabo el suicidio y tiene la grabación de los últimos momentos de vida de la anciana para probar su no intervención en el acto final, no se han presentado cargos en su contra.

El caso llega en el momento en que el parlamento alemán debate una propuesta de ley para legalizar la conocida como «voluntad vital». De ser aprobada, los médicos quedarían obligados a obedecer los deseos de sus pacientes, siempre que hubieran comprendido plenamente su estado actual de salud y las consecuencias que del tratamiento. Los conservadores del CDU, el partido de Merkel, han paralizado la aprobación de la ley, alegando que la complejidad de los tratamientos hacen imposible este requisito.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/suicidio/asistido/mujer/sana/desata/escandalo/Alemania/elpepusoc/20080703elpepusoc_2/Tes

Los ginecólogos, en contra del término ‘aborto’ a partir de la semana 22 de gestación

VIABILIDAD FETAL

La sociedad quiere cambiar el término porque ‘un feto de 22 semanas es viable’
Según su presidente, ‘ha llegado el momento de acompasar la legislación a la medicina’
A partir del tercer trimestre del embarazo, defienden el parto del feto, vaya a vivir o no
Otros entes defienden el límite de la viabilidad pero no a cualquier precio

(Video: EFE)
Actualizado jueves 03/07/2008 14:56 (CET)
CRISTINA DE MARTOS
MADRID.- El presidente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), José Manuel Bajo Arenas, sostiene que a partir de la semana 22 de gestación las interrupciones del embarazo no deberían llamarse aborto sino «destrucción de un feto viable». Estas declaraciones se han producido durante la presentación de un documento que recoge la postura de esta organización médica frente al aborto.

La SEGO se basa en el límite fijado por la Organización Mundial de la Salud, que establece la viabilidad fetal en las 22 semanas de gestación -o 24 desde la última regla-, a pesar de que si el bebé naciera en este tiempo tendría más de un 74% de posibilidades de fallecer y muchas opciones de tener un desarrollo neurológico anormal.

Esta sociedad ha presentado un documento elaborado por su comisión de bioética para mostrar su postura frente al aborto, «ante la alarma social manifestada en los últimos meses». La declaración gira en torno al eje de la viabilidad fetal.

Sin embargo, el concepto jurídico de aborto «es más amplio». Para Bajo Arenas, «ha llegado el momento de acompasar la legislación a la medicina» y de emplear «correctamente» el término aborto, que no se debe utilizar al hablar de interrupciones que superan la semana 22.

‘Pocos casos en los que sobrepasar ese límite’
Han añadido que para ellos existen muy pocos casos en los que se deba interrumpir una gestación más allá del límite de la viabilidad fetal. El primero, en caso de peligro para salud física y psíquica de la madre, se solucionaría induciendo el parto. Según cifras aportadas por el propio presidente de la sociedad, un niño nacido en la semana 24 tiene un 26% de posibilidades de vivir.

En cuanto a las malformaciones graves del feto, supuesto contemplado en la ley actual que permite la interrupción del embarazo hasta la semana 22, la SEGO asegura que, «hoy en día se detectan dos tercios de los casos incompatibles con la vida antes de ese límite». Para evitar abortos ‘tardíos’ en estos casos, proponen mejorar el disgnóstico prenatal, especialmente «la ecografía de la semana 20» (en la que se han de detectar), según ha explicado Rosa Savater, especialista de la sociedad.

«Nosotros también estamos de acuerdo con ese límite, pero no a toda costa».

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«Con los esfuerzos adecuados -apunta el presidente- se podría mejorar [el diagnóstico prenatal], así que no habría tantos casos [en los que realizar un aborto]». Para Bajo Arenas, a partir de la semana 22, habría que hablar de «destrucción de un feto viable o cualquier otro término, no de aborto».

Este especialista ha insistido en la necesidad de sustituir los abortos de tercer trimestre, que implican segmentar el feto dentro del útero materno para facilitar su extracción, por la inducción del parto.

«Triturar un feto con una túrmix hasta hacerlo papilla no se puede considerar aborto», afirma. En el caso de un feto con malformación incompatible con la vida detectada tras la semana 22, desde la SEGO defienden que la madre lo para y que el feto muera.

El centro del debate
El 90% de las interrupciones del embarazo que se hacen España se practica dentro de las primeras 12 semanas. Los abortos que se produjeron en la semana 21 o después en 2005 representaron el 2% del total de los registrados, según un informe presentado por la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI).

Para Francisca García Gallego, vicepresidenta y portavoz de esta asociación, la cuestión está clara: «Han abierto el debate de la viabilidad fetal», que es donde está el quid de la cuestión. «Nosotros también estamos de acuerdo con ese límite, pero no a toda costa».

García Gallego apunta al caso de Reino Unido, donde especialistas en la materia debatieron recientemente recortar el tiempo legal en el que parcticar un aborto (de 24 a 22 semanas), propuesta que fue rechazada.

«No se trata de que el feto tenga latido cardiaco, sino de que pueda tener un desarrollo neurológico compatible con una calidad de vida buena», cosa que a las 22 semanas de gestación es difícil.

Educación y objeción
En lo que todas las partes de debate coinciden es en la necesidad de reducir lo máximo posible el número de embarazos no deseados, drama que afecta principalmente a las jóvenes. El 98% de las chicas entre 15 y 19 años no buscaban la gestación y más de la mitad la interrumpen. «El aborto no se puede considerar un procedimiento contraceptivo más y hay que hacer un esfuerzo por evitar los embarazos no deseados», según el presidente.

José Manuel Bajo Arenas ha aclarado que la intención de la sociedad que él preside no es «cambiar la ley», a pesar de la disparidad de conceptos que denuncia y la necesidad de «acompasarlos». «Sólo hablamos a partir de la semana 22 [supuesto despenalizado en nuestro país en caso de peligro de la salud de la madre]. Antes de eso, creemos que está fuera de nuestro papel». El presidente no ha querido entrar en valoraciones de la propuesta de varias organizaciones y sociedades de crear una ‘ley de plazos’. Asimismo, ha restado importancia a la cuestión de los diagnósticos tardíos de las malformaciones. «Sólo pretendemos unificar los criterios de lo que es un aborto», ha afirmado.

Desde esta sociedad científica se ha defendido, además, el derecho «inalienable» e «insoslayable» de los médicos a la objeción de conciencia y la necesidad de que las pacientes que se acojan a la ley «tengan todas las garantías».

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/07/03/mujer/1215080479.html

Los sanitarios deben ayudar al enfermo a afrontar la muerte

Jaime Zabala, antropólogo y máster en bioética, cree que los profesionales sanitarios tienen la obligación de ayudar al enfermo a enfrentarse a su propia muerte, por lo que apostó por abordarla como «una cuestión natural, ya que forma parte de la vida».
Redacción 03/07/2008
Así lo ha manifestado en un seminario sobre el cáncer que se celebra en los XXIV Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria, en Laredo. Además, ha señalado que, «la sanidad tiene que lograr que la atención sea personalizada, única y de acuerdo al proyecto de vida del paciente».

Zabala ha explicado que «no puede haber una distorsión entre la biografía previa del enfermo y la de la muerte. Debe ser una línea continua donde se respeten los valores de la persona y el apoyo del entorno sea el mismo».

Varias formas
Durante su ponencia sobre la situación que vive un enfermo terminal, el especialista manifestó que no existe una sola manera de enfrentarse a la muerte, puesto que «cada ser humano es único» y los profesionales sanitarios tienen «la obligación de ayudarle en ese proceso».

Según Zabala, ellos no pueden tratar a todos los enfermos igual porque «cada persona es única y requiere unos niveles de información y de atención diferenciados». Asimismo, argumentó que se debe recuperar la muerte como «algo humano» que «a todos nos va a suceder».

El objetivo del curso celebrado en la Universidad de Laredo es ofrecer una visión integral del tratamiento de la enfermedad terminal, contemplando los aspectos clínicos, sociales, familiares y psicológicos e incorporando una vertiente bioética que cada vez debe de tener más peso en todas las actuaciones de los profesionales sanitarios.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1141564.html

La eutanasia no aumenta mucho tras la legalización

Un informe de la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia sostiene que los casos de eutanasia en Bélgica no han aumentado demasiado desde su legalización en 2002. Las cifras del estudio demuestran que el recurso a esta práctica ha crecido levemente en el último año con 429 casos en 2006 y 495 en 2005.

EFE. Madrid 03/07/2008
En el 80 por ciento de los supuestos de muerte inducida los pacientes tenían entre 40 y 79 años, mientras que el 18 por ciento era mayor de 80 años. Hasta la fecha sólo se ha aplicado la eutanasia a un menor de 20 años.

La legislación belga permite esta práctica con la condición de que el paciente sea mayor de edad, capaz y consciente, y que padezca «sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable, que no pueda ser calmado, causado por una afección accidental o patológica incurable».

La petición debe presentarse por escrito «de manera voluntaria, reflexionada y reiterada» y el médico ha de consultar a otros dos facultativos y dejar pasar, al menos, un mes antes de llevarla a cabo. Según el estudio, en la mayoría de los casos en que se ha aplicado los pacientes padecían un tumor con metástasis, aunque también había casos de enfermedades degenerativas neuromusculares.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1141566.html

La ética clínica, otra víctima de la crisis en AP

Falta de tiempo en primaria. El déficit de médicos en atención primaria no es el único problema que requiere soluciones inmediatas. La falta de tiempo del facultativo de primaria para atender a sus pacientes afecta a una parte de la asistencia que a veces se olvida: la ética.
Marta Esteban02/07/2008
La masificación del primer nivel asistencial y el actual modelo de gestión colocan al médico ante una situación que no sólo le afecta profesional y personalmente sino que le hace tomar decisiones que en ocasiones son precipitadas. El médico se siente olvidado y exige una reforma urgente.

La crisis en atención primaria es una realidad. La preocupación de la profesión es palpable y afecta a cuestiones de diversa índole como la escasez de facultativos y la falta de tiempo para la asistencia. La situación es crítica y aún lo será más ante la inminencia del periodo vacacional y el hecho de que los servicios de salud deberán hacer frente a una bolsa de sustitutos que están bajo mínimos.

El médico es consciente de ello y así se ha puesto de manifiesto en el estudio del Observatorio de Medicina de Familia de Semfyc, donde el 57 por ciento de los encuestados cree que su situación se ha deteriorado desde 2006 y un 56 por ciento piensa que irá a peor (ver noticia).

Pero la crisis de primaria no sólo incide en el aspecto puramente asistencial, sino que afecta a un ámbito muy importante de la actuación sanitaria: la ética. Atención primaria es la puerta de entrada del paciente en el sistema sanitario y el médico que le asiste debe enfrentarse día a día a decisiones de carácter ético que a veces necesitan de reflexión meditada.

Rogelio Altisent, presidente de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial, Mercedes Losilla y Yolanda Jarabo, miembros del Grupo de Ética de la Semfyc, y Pablo Simón Lorda, de la Escuela Andaluza de Salud Pública, han analizado cómo la falta de tiempo del médico de familia afecta a la toma de decisiones éticas.

«El problema grave se plantea porque la falta de tiempo se convierte en lo habitual y el médico empieza la consulta con una lista de pacientes citados cada cinco minutos y pudiendo llegarle una urgencia en cualquier momento». Con este telón de fondo uno de los primeros afectados es «la relación médico-paciente y los enfermos lo verbalizan cuando dicen que su médico ya sólo tiene tiempo para mirar el ordenador», aclara Rogelio Altisent. Pero el mayor problema es que «nos hemos acostumbrado a esta situación, que ya se acepta como normal».

Según Mercedes Losilla, la falta de tiempo atañe directamente a la «calidad de los procesos clínicos, pues la toma de decisiones se realiza de forma precipitada, se producen errores administrativos por la abundante burocracia. Además, el escaso tiempo para cada paciente dificulta la posibilidad de acceder a fuentes de información para resolver dudas clínicas durante la consulta».

La misma opinión es compartida por Yolanda Jarabo, que subraya que la indisponibilidad de tiempo «hace que intentemos sobrevivir siendo no maleficentes, es decir, intentando no dañar al otro, y obviando principios éticos como los de justicia, autonomía y beneficencia. Esta situación nos impide tomar decisiones prudentes que suelen coincidir con la actividad ética más acertada».

El primer perjudicado es el paciente, pero el profesional es otro gran afectado. «La situación en la que estamos incide directamente en el futuro de la Medicina en España. Es necesario un debate público para determinar las responsabilidades de cómo hemos podido llegar a que las plazas de MIR para Medicina de Familia queden desiertas de manera masiva», explica Altisent.

La vinculación entre la falta de tiempo en la consulta y el desaliento que se observa entre los médicos «es evidente, pues la sobrecarga asistencial impide desarrollar una práctica global del paciente, repercute en la forma de ver la Medicina y produce cansancio intelectual y físico», dice Jarabo.

Según Losilla, la escasez de tiempo es «consecuencia de los verdaderos problemas, pero no es el problema. La modificación de la relación con especializada y de la gestión de las consultas haría que los facultativos se dedicaran a tareas verdaderamente profesionales».

Para otros el problema no es la falta de tiempo, sino en cómo el médico lo gestiona. Pablo Simón Lorda aclara que «la primera obligación ética del médico es gestionar bien el tiempo de que dispone. Algunos dicen no tener tiempo para informar al paciente y sí para otras cosas que no son necesidades asistenciales. La falta de tiempo no es excusa para dejar de hacer lo que ética y jurídicamente es una obligación».

La OMC apoya la necesidad de un «tiempo mínimo decente»
La Organización Médica Colegial, en su afán por recuperar los valores de la Medicina humanizando más el ejercicio de la profesión, también ha respaldado la necesidad de exigir un «tiempo mínimo decente» para la consulta. Nada más humano que tratar a los pacientes sin mirar el reloj.

El pasado mes de febrero la Comisión Deontológica de la corporación presentó un documento en el que se exigía una respuesta política a la falta de tiempo con la que cuentan los médicos (ver información), sobre todo en atención primaria, ante el aumento de la demanda y la masificación del primer nivel asistencial.

Este informe era la respuesta de la institución a un problema que afrontan cada jornada los facultativos, un mal endémico que va in crescendo y que está favoreciendo el crecimiento de los índices de estrés y de burnout entre los profesionales.

Este documento no entró en los temas de la campaña electoral, como pretendía la OMC, porque ni siquiera entraron en serio los temas sanitarios. Sin embargo, la vigencia de su doctrina seguirá viva para siempre. Aunque todavía el texto no ha sido ratificado por los miembros de la Asamblea General -seguramente se incluirá en el orden del día de una de las próximas reuniones-, está claro que luchar por conseguir un sistema sanitario de primera requiere cuidar la calidad laboral de los médicos.

La Administración sabe que no puede contar con un personal con jornadas abusivas, bajas retribuciones, pocas posibilidades de desarrollo profesional, limitaciones para la investigación y para la docencia, y además sin tiempo suficiente para atender a los enfermos como los facultativos querrían.

Unas reformas en el modelo de gestión para un nivel asistencial que fue olvidado

La atención primaria se siente olvidada y obviada. Así lo ponen de manifiesto los tres expertos del Grupo de Ética de la Semfyc, Rogelio Altisent, Yolanda Jarabo y Mercedes Losilla.

«Los servicios de salud han priorizado durante los últimos años la adjudicación de recursos al segundo nivel, olvidando en parte las necesidades reales de la atención primaria. Aunque somos los más interesados en colaborar en la mejora organizativa, rara vez se cuenta con nuestra opinión», explica Losilla.

Altisent aclara que «no hace falta ser un experto en gestión para darse cuenta de que la situación no se resuelve sólo con más recursos; es decir, bajar los cupos es necesario, pero no suficiente. Hay que realizar cambios cualitativos en el modelo de gestión, de tal forma que se estimule la iniciativa y la excelencia».

Es más, «se ha descuidado a los profesionales y la sociedad pagará caro el déficit de médicos de familia y haber permitido el desprestigio de primaria. En los últimos diez años los políticos de la sanidad no han sabido estar a la altura de las circunstancias y ahora tenemos los resultados». La misma opinión es compartida por Yolanda Jarabo, que sostiene que «el modelo de gestión es uno de los grandes pilares responsables de esta situación. Se ha dejado el barco de primaria a la deriva».

Pablo Simón Lorda aclara que si «el profesional entiende que el tiempo del que dispone es claramente insuficiente para satisfacer los estándares adecuados de calidad científica, técnica y ética, tiene que decirlo y exigir de las organizaciones medidas de apoyo».

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/mi_dm/atencion_primaria/profesion/es/desarrollo/1141132_01.html

El Colegio de Médicos de La Coruña apuesta por el humanismo, la ética profesional, la fraternidad y la solidaridad en el ejercicio de la Medicina

El Plan Estratégico desarrollado por el COMC plantea que “la entidad colegial sea reconocida como la institución que vela por el buen ejercicio de la Medicina y que, a la vez, forme parte activa de los procesos de toma de decisiones del sistema sanitario”, según su presidente

La Coruña (1-7-2008).- El presidente del Colegio Oficial de Médicos de la Coruña (COMC), Luciano Vidán, en su discurso del Encuentro Médico organizado por la propia entidad, ha apostado por el humanismo, la ética profesional, la fraternidad, y la solidaridad en el ejercicio de la Medicina. El presidente ha planteado el papel del médico y del Colegio en la actualidad y en el futuro, para lo que se promovió la realización de un Plan Estratégico en el que participaron 1.500 personas. “Este Plan define como visión que el COMC sea reconocido como la institución que vela por el buen ejercicio de la Medicina y que, a la vez, forme parte activa de los procesos de toma de decisiones del sistema sanitario”.

En relación a los médicos jubilados que han recibido el título de colegiados honoríficos y de colegiado de honor, el médico más veterano, el doctor Ojea Rabasa, Luciano Vidán ha comentado que “pertenecen a una generación en donde los valores del humanismo en el trato a los pacientes, la fraternidad y la ética en el ejercicio de la profesión y el respeto y el compañerismo con sus colegas, han sido las guías constantes de su ejercicio profesional”.

Dirigiéndose de manera específica a los nuevos colegiados que han recibido el carnet colegial, el presidente les ha recordado que la clave del éxito profesional está “en la formación y la actuación de acuerdo con unos valores” y citando a Laín Entralgo, ha señalado que “la relación médico-paciente es un acto de amor y amistad entre dos semejante: uno, el enfermo que pide ayuda, y otro, el médico que está dispuesto a prestársela”.

Por otra parte, se ha impuesto la medalla de oro y brillantes a Luis Concheiro Carro, al que el doctor Vidán ha definido como “un médico excepcional”del que ha destacado su “rigor científico, honestidad, humildad y humanismo”. “Su departamento de Anatomía, Patología y Ciencias Forenses es un referente a nivel mundial y una marca de prestigio y de credibilidad técnica y científica. Algo de lo que todos los gallegos nos debemos sentir orgullosos”.

http://www.azprensa.com/noticias_ext.php?idreg=37160

Altisent felicita a Andalucía al asumir un compromiso de recursos tan importante

Rogelio Altisent, presidente de la Comisión Central de Deontología de la OMC, ha valorado la iniciativa de Andalucía del proyecto sobre muerte digna y ha declarado que «debe felicitarse al Gobierno andaluz por potenciar la atención domiciliaria al enfermo en situación terminal y por asumir un compromiso de esta envergadura mediante una ley, lo que significa movilizar recursos muy importantes para terminar con la precariedad de tiempo en la atención primaria».
Redacción 01/07/2008
Altisent ha aclarado que la iniciativa andaluza es buena, pero ha pedido «prudencia al legislador para que valore las consecuencias de una norma legal de estas características. Es un tema complejo porque puede contribuir a la escalada de la judicialización de la Medicina, que no nos beneficia a nadie».

Además, ha solicitado al Gobierno andaluz «que consulte el proyecto con los colegios de médicos de Andalucía, pues hacer una norma a sus espaldas sería una insensatez».

Por último, ha recomendado que antes de legislar se realice una «reflexión sobre las experiencias de cuidados paliativos en estos últimos años, la limitación del esfuerzo terapéutico, la sedación y el testamento vital», y ha aconsejado que los recursos preparados para esta ley «se inviertan en la formación del personal sanitario en estos temas».

Disposición elogiable
Por su parte, Marcos Gómez Sancho, miembro de la Comisión de Deontología de la OMC, ha señalado que «el hecho de que la Consejería de Salud de Andalucía quiera hacer una ley para potenciar el desarrollo de los cuidados paliativos me parece digno de todo elogio». Asimismo, ha manifestado que espera que «el resto de autoridades sanitarias de otras comunidades autónomas sigan su ejemplo».

A su juicio, «que la consejera de Salud, María Jesús Montero, quiera potenciar la asistencia domiciliaria significa que está dispuesta a poner los recursos necesarios de profesionales, con disponibilidad del tiempo necesario para atender a los enfermos adecuadamente en sus propios domicilios, y es un motivo más para felicitarle».

En cuanto a la legislación sobre el testamento vital, ha subrayado que «no es necesario porque ya existe, pero, bueno, si ella [la consejera] quiere insistir, me parece muy bien». En relación con la regulación de la limitación del esfuerzo terapéutico, ha dicho que «cuando la atención se lleva a cabo de manera adecuada y se establece una relación de confianza entre el enfermo y los familiares con su equipo de profesionales generalmente no es necesario recurrir a las legislaciones. Es algo que generalmente forma parte del sentido común».

Además, «es más importante el predominio de la ética y la deontología que la legislación», algo con lo que coincide Rogelio Altisent, que subraya que la ética «es lo que verdaderamente funciona para el paciente. Desde la OMC venimos prestando mucha atención al problema ético que genera la falta de tiempo en las consultas», ha concluido.

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1140684.html

El Supremo avala que el centro informe al enfermo

En una sentencia no muy clara en sus términos, el Tribunal Supremo ha respaldado que la información al enfermo sea ofrecida por el centro hospitalario, siempre que cumplan requisitos de uniformidad y legalidad.
Marta Esteban 01/07/2008
Tanto la Ley General de Sanidad como la vigente Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente, convierten al facultativo en el coprotagonista del proceso de información, pues es a quien corresponde proporcionar al enfermo los datos necesarios para que pueda ejercer libremente su derecho a optar por someterse o no a una intervención.

La Sala Civil del Tribunal Supremo aporta un nuevo punto de vista a esta cuestión y concede validez a la información ofrecida por el centro hospitalario con arreglo a «criterios uniformes, generalmente aceptados y conformes con el dictado legal».

La resolución del alto tribunal anula las sentencias de primera y de segunda instancia que imponían a un médico de un hospital público una indemnización por quebrantar el deber de información. En concreto, en la demanda se alegaba que la paciente había firmado su consentimiento en un impreso emitido por el hospital y en el que se le informaba de las posibles consecuencias de la intervención.
Una mezcla legal

La sentencia dictada por los magistrados de la Sala Civil no es del todo clara, pues mezcla dos normas: la Ley General de Sanidad, que establece la obligación del médico de informar al paciente, y la norma de autonomía del enfermo de 2002, que introduce la figura del médico responsable, es decir, aquél que coordina la información y la asistencia al enfermo. La resolución judicial recuerda que el médico es «el que proporciona la información al paciente antes de recabar el consentimiento escrito», y además que el médico responsable del paciente «garantiza su derecho a la información».

Aunque la resolución es un poco confusa en sus términos, lo que hace en cualquier caso es avalar que la información sea facilitada por el centro sanitaria si en ella aparecen descritos los riesgos de todas las intervenciones y actos a los que se va a someter el enfermo.

Por eso, y teniendo en cuenta que el documento que firmó la paciente contenía la relación de riesgos a los que se exponía, el fallo declara que «con un solo informador es suficiente, ya que más exigencias llevan al absurdo».

Es decir, los magistrados, que acogen las alegaciones de Julio César Galán, abogado del médico, sostienen que «no cabe esperar que a la vista de cada intervención que se avecina procedan cada uno de los llamados a intervenir -el ginecólogo, el cirujano, el anestesista y el analista- a redactar bajo su propia e individual iniciativa una información escrita de los riesgos que su personal juicio le conciernen». Lo conveniente es que «tales informaciones sean conjuntamente ofrecidas por la entidad».

El confuso responsable
La Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente, introdujo en el panorama legal la figura del médico responsable. Según el artículo 3 de la norma, debe considerarse como responsable al «profesional que tiene a su cargo coordinar la información y la asistencia sanitaria del paciente o usuario con el carácter de interlocultor principal […]». Los expertos entendía que esta figura legal creaba confusión entre la profesión y recordaban que todo médico que intervenga debe informar (ver DM del 23-III-2005). A esto se une el desacuerdo entre los jueces sobre qué debe contener el documento, pues, por ejemplo, la Audiencia de Barcelona condenó a un médico por no haber firmado el escrito de consentimiento (ver DM del 25-VI-2008).

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1140670.html

Si nos deja ‘colgar’ su operación, le hacemos un buen descuento

¿Es ético ofrecer descuentos a pacientes que se someten a operaciones a cambio de grabarlas para publicitarlas en internet? Existe división de opiniones, aunque se trata ya de una práctica extendida. En páginas como Youtube se pueden ver multitud de ejemplos.
G.S.S. 01/07/2008
Un paciente que se acaba de operar de miopía con la técnica lasik sale del hospital con el preceptivo bote de gotas para los ojos, unas gafas de sol y un par de lentes de contacto y, a partir de ahora, también puede llevar consigo un DVD de su operación para contar su experiencia a otros interesados colgando su operación en internet. Según informa The New York Times, esto es lo que desean muchos médicos, que conminan a los pacientes satisfechos con el resultado de su operación a que cuelguen un vídeo en páginas web como Youtube, junto con sus credenciales, un link que remita al profesional y una crítica entusiasta de la cirugía.

Emil Chynn, médico de Nueva York, da a elegir a sus pacientes entre una inyección gratis de Botox o descuentos en las operaciones con láser. «Creía que era un poco extraño y me preguntaba quién querría ver mi operación», ha afirmado Michel Wilder, paciente de 25 años. «Pero luego pensé que se trataba simplemente de mi ojo y que no se revelaría ninguna otra parte de mi cuerpo, por lo que me decidí a colgar el vídeo. ¿Por qué no hacerlo si supone un descuento?». Hasta ahora muchos médicos han reclutado a pacientes para ayudarles a promocionar sus servicios en conversaciones públicas o anuncios comerciales. En este contexto surge la pregunta de si los facultativos deben remunerar a estos sonrientes pacientes violando así las normas de muchas asociaciones médicas. Ahora dan un paso más y ofrecen descuentos a pacientes que se someten a operaciones de aumento de pecho o a rinoplastias y que están dispuestos a ser grabados para promocionar las virtudes de su médico.

Muchos de estos descuentos no son muy altos y sólo suponen unos cientos de dólares. Sin embargo, ya han generado dudas entre los bioéticos y abogados de consumidores, debido, en parte, a que médicos y enfermos le han cogido el gusto a colgar vídeos en internet. Si se escribe la palabra Botox en Youtube aparecen cerca de 2.400 vídeos. La cifra alcanza los 2.000 cuando hablamos de aumentos de pecho y operaciones con lásik.

Por empresas
Algunos de estos vídeos han sido producidos por compañías expertas en marketing como Spore Medical o SalemGlobal Internet. Ambas empezaron a ofrecer estos servicios el año pasado. Otros, en cambio, han sido grabados y editados por miembros de los equipos médicos. En el caso de Chynn, la cámara se unió directamente con el láser.

Todos los médicos entrevistados por The New York Times no creen que remunerar a los pacientes por estas promociones suponga un ataque a la ética. «Los descuentos o reembolsos no son muy altos», afirma Chynn. «Yo estoy cobrando 5.000 dólares por la cirugía y si devolviera 1.000 sí vería un problema». Además, afirma que sólo el 10 por ciento de los pacientes a los que pregunta están dispuestos a hacerlo. «Si de verdad existiera un conflicto de intereses el resto lo haría porque les valdría la pena».

No obstante, algunos bioéticos no están tan seguros. «Es desalentador ver que el afán comercial está creciendo en la que debería seguir siendo una profesión altruista», ha afirmado Ruth Fischbach, profesor de Bioética y director del Centro de Bioética de la Universidad de Columbia. «Si una persona está de acuerdo en dar su testimonio en Youtube, ¿será tratada mejor por su médico que alguien que ha rechazado hacerlo?». Además, «se pone mucha presión en los pacientes. Si uno es multimillonario probablemente se reiría de la idea pero si alguien necesita dinero puede tener otra opinión».

«La propaganda la hace el paciente con el boca a boca»
Jacinto Bátiz, miembro de la Comisión Deontológica de la Organización Médica Colegial, cree que lo que pretenden los médicos que quieren que sus pacientes les promocionen en internet «es hacer propaganda de su trabajo, pero la publicidad la tiene que hacer el propio paciente con el boca a boca y no se tiene que ver inducido por el médico».

En su opinión, el objetivo de las grabaciones de las operaciones debe ser poder estudiar mejor las técnicas y mejorarlas y no publicitar a un médico determinado. «Se puede grabar una intervención para someterla a la crítica de los profesionales, como se hace en algunos congresos».

Asimismo, afirma que si lo que se busca es conocer cómo se desarrolla una determinada operación existen otros caminos. «Si un paciente quiere someterse a una intervención quirúrgica con la técnica lásik puede dirigirse a la Sociedad Española de Oftalmología para que le oriente».

http://www.diariomedico.com/edicion/diario_medico/normativa/es/desarrollo/1140704.html